Recuerdo cuando instintivamente dije que sí a la invitación y ahora pienso que no debí porque vaya me tuve que bancar las risas las risas de esa gente farsante que me encuentra farsante y que es un sentimiento mutuo porque ellos todos ellos se mueven entre el serpenteo de besos fugaces y orgásmicos y risas hipócritas risas perversas de traición mientras los otros todos los otros siguen o seguimos y la vida pasa y ellos siguen riéndose de mí y de todo lo demás y siguen siendo tan sinceros entre sí y tan falsos con los demás y tan falsa es su sinceridad y ahora no sé cómo decirles que detengan sus sonidos sus risas tan tan terribles que no me dejan pensar que no me dejan hacer nada ni siquiera sentir otro sonido sentir la brisa sentir nada y no no puedo no me dejan y quiero pensar y decirles qué es lo que opino qué es lo que son para mí pero no les interesa y me detengo y bebo la segunda tercera cuarta decimoséptima copa y vamos vamos llegando al cielo a la gloria pervertida a las nubes color vino tinto a la champaña que ellos beben con sus antifaces siniestros con sus risas siniestras y sus locuras siniestras y ahora la sien me estalla y lanzo espuma por la boca espuma color vino color nube y me voy me voy pero me quedo me voy y me quedo y la combinación es fatal y de sus risas sale humo un humo letal que me invade los pulmones y la nariz y todo y me siento mal porque la mezcla de mi saliva enrojecida de furia y de vino se mezcla con el humo de las risas hipócritas y de los cigarrillos cínicos y todo eso me lleva a enceguecer de rabia y de impotencia y ya no conozco no sé nada y ahora la puerta no se abre la puerta no brillan los ojos y me muerden los perros que aspiraron su risa y su humo y ya no me duele la mordida como a ellos no les duele nada porque todos somos hipócritas y los perros me muerden y se ríen y yo también río con ellos y somos todos unos malditos hipócritas malditos malditos estamos malditos igual que las malditas nubes color vino color saliva que se están riendo de mí en este mismo momento mientras me desangro y se van los perros y yo me quedo bajo la lluvia bajo este cielo enfermizo que se ríe de mí y de mi contagiada y forzada hipocresía y se acabo el asunto.
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